Travel

La catarata Gocta

Hay varios senderos que llevan a las cascadas, de diferente dificultad, y también unos cuantos miradores. En el más corto de todas, el que llega desde la aldea de San Pablo, se tiene la ventaja de poder avistar algunas de las 150 especies de aves autóctonas del bosque nublado sudamericano, entre ellas el gallito de las rocas, el ave nacional de Perú. Pese al llamativo color de sus cabezas, estos pájaros son difíciles de encontrar, pero las probabilidades se incrementan espectacularmente si se toma el sendero al amanecer, cuando están más activos.
Maravilla natural
Con una caída de 771 metros, repartidos en dos cascadas, la catarata de Gocta es uno de los saltos de agua más altos del mundo, pero no se incluyó en las rutas turísticas hasta 2006. Merece la pena ir caminando hasta ella, atravesando el bosque nublado donde habita el anaranjado gallito de las rocas andino. Las dos cascadas de Gocta son realmente impresionantes. El sendero más fácil conduce hasta la base de la cascada inferior, y se pasa por el velo de agua mientras el agua cae tronando en la poza que se abre a nuestros pies. Si alguien piensa en darse un chapuzón, debe saber que la temperatura del agua es gélida. A la cascada superior es más difícil llegar, pero merece la pena: no solo se contempla la cascada menos visi­tada, sino que la panorámica del anfiteatro formado por el valle (una prolongación del de Utcubamba) nos harán sentir como si se hubiera penetrado en una jungla tan remota como la de Parque Jurásico.